Jóvenes integrantes de las cuatro primeras startups impulsadas por LAB+ contaron en un video cómo aplican la creatividad y la innovación en su trabajo.
«La ciencia no es solamente seguir protocolos, es también imaginar lo que no existe. Cada experimento es una mezcla de lógica, intuición y creatividad. Probar, ajustar y volver a intentarlo», aseguró Joaquín Hurtado, integrante de Guska.
«La búsqueda de soluciones» ante un experimento que no dio lo esperado «es lo que nos llevó a desarrollar un proceso innovador», dijo, por su parte, Valentina Blanco, integrante de B4-RNA.
«Destaco una forma de abordar los problemas muy abierta y exploratoria, en donde ninguna idea se descarta por ser poco convencional», indicó Mateo Bertolotti, integrante de Locbio.
«A veces los experimentos no dan los resultados que esperamos, y en estos casos lo que tenemos que hacer es abrir la mente, pensar fuera de la caja y plantear una hipótesis nueva para saber cuáles son los pasos que tenemos que seguir para comprobarla», señaló Ricardo López, de Scaffold Biotech.
